Seres
Humanoides en la Laguna Kianí
Extraído del libro Vieques:
Polígono del Tercer Tipo
C. Todos los derechos reservados por Jorge Martín. Prohibida la reproducción.
La recopilación de datos para la
investigación que dió lugar e este libro presenta un cuadro en el cual hemos visto la
manifestación amplia de OVNIs y OSNIs, misteriosos ingenios aéreos y anfibios no
identificados que sugieren una tecnología sumamente avanzada al compararla con el actual
nivel tecnológico terrestre.
Claro está, no puede descartarse la posibilidad de que esto responda a
que países tales como los EE.UU. y otros oculten tecnología muy avanzada de nuevo
desarrollo con objetivos estratégicos tanto de índole militar, como también industrial
y económico, que estaba siendo probada en secreto en las áreas restringidas de Vieques.
Este argumento es esgrimido frecuentemente por los llamados
escépticos, alegados intelectuales y analistas, para rechazar el ángulo OVNI
/ alienígena en relación a la situación de Vieques.
Ahora bien, cuando la observación de estos objetos o tecnología se
hace simultánea con la observación de la presencia de seres no humanos en Vieques, y
correlacionamos esta presencia no humana en la isla municipio con otros eventos similares
en el resto de Puerto Rico, el panorama se torna mucho más complejo y no permite
despachar todo como la mera observación de armas o prototipos de aeronaves secretas de
los EE.UU. que podrían estar siendo probadas en el territorio puertorriqueño.
En Foto:
El autor, Jorge Martín,
junto al testigo Luis Ortíz |
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Obtuvimos más evidencia de la presencia de entidades no humanas en
Vieques al conversar con la Sra. Mercedes Sanes y su esposo don Luis Ortiz , quien por
muchos años trabajó en el mantenimiento de las facilidades del balneario de la playa Sun
Bay, y se dedica a la pesca comercial a tiempo parcial.
Muy amables, como son los viequenses, el matrimonio aceptó ser
entrevistado.
Ahora que usted nos pregunta sobre esto - dijo Don Luis - le
diré que hemos visto unos objetos extraños en el cielo. Son grandes y muy luminosos, y
van siempre seguidos de otros cuatro objetos más pequeños, también luminosos. A la
distancia que los he visto son más grandes que mi Jeep (su vehículo, que tiene un
tamaño de unos seis a siete pies de largo).Eso le da una idea del tamaño que tienen esas
cosas.
Siempre los he visto a eso de las 9:00 - 9:30 de la noche, muchas
veces cuando estoy trabajando en Sun Bay, y vienen del oeste hacia el este de Vieques,
entrando hacia la zona del Campamento García y del campo de tiro de la Marina.
En una ocasión - añadió el Sr. Ortiz - para el 1988 vi pasar
no uno, sino a dos de esos objetos, seguidos cada uno por la hilera de objetos luminosos
más pequeños. Pasaron volando hacia el este, hacia el campamento, y poco después
pasaron dos jets militares en esa misma dirección. Los jets seguramente eran de la
estación naval Roosevelt Roads en Ceiba (localizada en el este de Puerto Rico, frente a
Vieques).
Bueno, el asunto es que los jets pasaron hacia allá y poco
después se escucharon explosiones. Eso fue como a las 8:00 de la noche.Yo pensé que
estaban haciendo ejercicios de bombardeo en el campo de tiro.Una media hora después pasó
de regreso hacia el oeste uno de los objetos. No los dos que pasaron originalmente, sino
solamente uno...y los aviones no se escucharon ni se vieron más. No sé qué habrá
pasado allí.
Pero si lo anterior es importante, lo que el Sr. Ortiz nos reveló a
continuación lo es mucho más.
Encendiendo un cigarrillo, comenzó a fumarlo nerviosamente mientras
nos narraba algo que le ha impactado profundamente, varias experiencias de encuentros con
unas ...criaturitas raras en la Laguna Kianí, localizada en el noroeste de la
isla municipio.
Mire, eso que se dice de los hombrecitos es verdad - nos dijo -.
Se lo digo porque yo los he visto. Y no solamente yo, sino todos los que íbamos a pescar
a la Laguna Kianí.Muchas veces íbamos a pescar y los veíamos. Son bien rápidos... y
tienen una agilidad increíble.
¿Podría describir lo que vió?, le preguntamos.
Se ven flaquititos, y con las piernitas y brazitos flaquitos.
Digo eso porque tienen en los pies abajo unos deditos largos.Son pálidos, blancos o
grises, y chiquitos...no miden más de tres a tres y medio pies de alto...y tienen una
carita como la de un ser humano...con ojos, una boquita y nariz, pero con las caritas
achatadas, aplastaditas, no como las de nosotros, que la nariz sobresale. Los ojos se les
ven obscuritos.
No tenían pelo, y sus cabecitas son bastante grandes para el
tamaño de sus cuerpecitos.
Ortiz añadió que cuando iban a la Laguna Kianí siempre veían a
varias de estas criaturas: Veíamos a unas cuantas de ellas, caminando entre los
árboles de mangle - dijo -, y nos acercabamos a ellas hasta una distancia de unos cuatro
pies, y entonces corrían una velocidad increíble y saltaban y se zambullían en las
aguas de la laguna.
Ante las importantes declaraciones del Sr. Luis Ortiz debemos hacer
varios comentarios para beneficio del análisis de los lectores de toda esta situación.
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Esta misma situación se ha
producido en el sector suroeste de Puerto Rico, específicamente en el área de otra
laguna conocida con el nombre de Laguna Cartagena, y del litoral costero de esa zona, y
como verán los lectores en próximos capítulos de este libro, lo que allí sucede tiene
gran tangencia con la situación de Vieques.
Ortiz afirmó que en ninguna de las ocasiones en que vieron a las
criaturas en la laguna Kianí estas intentaron agredirles o se mostraron hostiles hacia
ellos: Ellos sencillamente se dejaban ver de nosotros. Estaban entre las raíces de
los arboles de mangle, y entonces, si nos acercábamos mucho a ellos, corrían y se
lanzaban al agua, se zambullían. Ahora bien, nunca nos hicieron daño ni nos
atacaron.Parecían ser pacíficas.
Sí están aquí, porque los vimos muchas veces, y no le han
hecho daño a nadie. Aquí en Vieques quien ha hecho daño es la Marina de los Estados
Unidos, y en eso estamos claros.
Por otro lado, debemos decir que es significativo que cada uno de los
testigos presentados en este capítulo dió descripciones similares a las ofrecidas por
los demás, y pudimos corroborar fuera de toda duda que ninguno de ellos conocía las
experiencias vividas por los demás. Esto da gran validez a sus declaraciones, y la
correlación de lo informado por cada uno de ellos plantea un patrón recurrente del tipo
de seres avistados, de su comportamiento y de los lugares donde se manifiestan, por lo que
luego de un análisis lógico puede decirse que lo que ocurre en Vieques no es casual, y
amerita ser conocido por el pueblo del archipiélago de Puerto Rico y de todo el mundo. |